Mañana, 7 de junio, se cumplirán 50 años del asesinato del guardia civil José Antonio Pardines Arcay, la primera víctima mortal de la banda terrorista ETA, a quien ayer le rindieron un emotivo homenaje en Malpica de Bergantiños, su tierra natal. Tras la celebración de un oficio religioso en la iglesia parroquial, la Asociación Pro Guardia Civil (Aprogc) promovió una ofrenda floral ante la tumba del homenajeado y, posteriormente, se inauguró un monolito en su memoria en la plaza Anselmo Villar Amigo.
Al acto se sumaron el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González; el alcalde de Malpica, Eduardo Parga; el presidente de Aprogc, Fernando Trejo; el hermano del guardia civil y exalcalde de Malpica, Manuel Pardines, además de otros familiares, concejales, numerosos amigos, vecinos y una amplia representación de miembros de la Guardia Civil.

