Hace cuatro décadas, una explosión sacudió una de las principales arterias de Madrid. Un coche bomba colocado por ETA estalló en la confluencia de las calles Juan Bravo y Príncipe de Vergara, causando la muerte de cinco agentes de la Guardia Civil y dejando once heridos. Aquel atentado convirtió este enclave en un lugar marcado por la memoria.
Este viernes, la Comunidad de Madrid ha regresado a ese punto para rendir homenaje a las víctimas en el 40 aniversario del ataque. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha depositado un ramo de flores blancas en recuerdo de los fallecidos y heridos.
madridiario.es (25/04/2026)
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